Sobre mí

Aunque en mi carnet pone que mi nombre es Mª de las Mercedes, yo siempre pensé que era un nombre muy grande para una niña tan pequeña, así que crecí siendo Meme.

Tuve la suerte de nacer en Sevilla a finales de los setenta, soy la mayor de cuatro hermanos, así que mi infancia se resume en: mucho ruido,  tardes interminables de juegos, libros, muchos libros de cuentos y alguna que otra pelea.

No me tocó más remedio que aceptar el rol de hermana mayor: la que daba ejemplo, la responsable, la que tiraba del carro y la que defendía al resto de polluelos en el cole y en el parque, ganándome en más de una ocasión alguna bronca y más de un bofetón.

Me hice mayor queriendo ser, primero, cajera de una gran superficie comercial, y más tarde locutora de radio, me pasaba las horas delante de un espejo presentando un programa con el cepillo de mi madre como micrófono… pero lo que siempre tuve claro es que mi camino estaba acompañando a otras personas.

Opté por estudiar Relaciones Laborales, supongo que por aquello de ser la ‘hermana mayor’ siempre he tenido una marcada vocación de servicio y un gran sentido de la justicia.

Cursando la carrera descubrí lo que realmente me apasionaba y me motivaba:  el desarrollo profesional de las personas, así que cuando acabé mi diplomatura me matriculé en una Escuela de Negocios y cursé un Máster de Dirección de Recursos Humanos con la finalidad de tener más herramientas de cara a ese reto.

A día de hoy me avalan más de 14 años de experiencia profesional, la mayor parte de ella trabajando en el Área de Recursos Humanos y Gestión de Personas. Durante estos años he pasado por varias empresas, desde multinacionales a pymes  y a entidades del tercer sector que me han aportado una visión muy completa y generalista de la gestión de personas, pero sí algo ha supuesto una verdadera revolución interior y me ha hecho convertirme en la profesional que soy hoy fue el tenerme que enfrentar a un despido y a un mercado laboral al que en plena crisis económica yo le parecía poco válida o una más.

Hay un antes y un después de ese 2014, me tocó conocer no sólo a la profesional que había detrás de aquel currículum, sino a la persona, tocó reinventarse y seguir formándose y poniendo en valor aquello que me hacía diferente a otros profesionales.

Descubrí  a una mujer optimista, que no entiende el trabajo si no es de la mano del sentido del humor, descubrí a una madre paciente, a una amante de los gatos, a una profesional tenaz que siempre está dispuesta a aprender y sobre todo, a acompañar a otros desde  la humildad y desde el respeto.

Y descubrí, que quiero acompañarte en tu camino, esa es mi misión, ¿me das tu mano?