Profesionales tras el Covid19: enseñanzas y reflexiones

Poco podíamos sospechar cuándo estábamos preparándonos para despedir 2019 poniéndonos nuestras mejores galas y escribiendo nuestros deseos para 2020 con letras de purpurina que un puñetero bichito minúsculo, casi invisible y venido del otro lado del mundo nos iba a desbaratar todos nuestros planes.

Así, sin contemplación.

😖 Decía la ‘Ciencia de la Numerología’ que -2020 iba a ser un año redondo, porque la tendencia para este año era que íbamos a conseguir con menos esfuerzo muchas de las cosas que no conseguimos en 2019. Sin duda, la vida nos iba a dar un impulso extra para que todo lo sembrado empezara a dar frutos. En definitiva, que 2020 iba a darle la patada definitiva a nuestra antigua vida-.

Y no habían transcurrido ni tres meses desde su estreno cuando estando ya subidos al escenario de pronto, de un plumazo, toda nuestra planificación, nuestros objetivos, nuestra estrategia,nuestros sueños, nuestras esperanzas, y todos nuestros planes se iban a la 💩.

Quería saber cómo ésto nos había afectado a todos: a tí que estrenaste nuevo proyecto en 2020, a ti que habías dejado, por fin, tu vida anterior, para dedicarte a lo que realmente te hacía vibrar, o a ti que acababas de aterrizar en el mercado laboral, en esa empresa y en ese proyecto al que tanto te costó llegar, y también a ti que andabas en la búsqueda de nuevas oportunidades profesionales y peleando por volver a la arena.

Así que me puse en contacto con +100 profesionales (139 para ser exacta), cuentajenados que diría Andrés Pérez Ortega y freelances o autónomos con glamour como díria Yoriento , en activo y en desempleo para saber cómo habían vivido o estaban viviendo esta crisis (porque aun no ha acabado) y ésto es lo que me han contado, espero que te resulte interesante, pero sobre todo, que nos sirva a todos para reflexionar, para aprender y para construir, o para seguir construyendo dentro de ésta ‘nueva normalidad’.

¿Qué te ha dejado claro esta crisis?

La palabra es, vulnerabilidad, hemos descubierto que somos muy vulnerables, las personas y por supuesto, las organizaciones. Nos creíamos todopoderosos, capaces de llegar incluso a Marte, y ha tenido que llegar un puñetero virus para quitarnos los pajaritos de la cabeza, ha hecho que desaparezca mucha soberbia y orgullo de nuestras vidas. Ahora debemos aprender a vivir con miedo como dice Elena Arnaiz. Pero igual que se ha llevado la soberbia, también se ha llevado por delante inversiones, contrataciones y proyectos que había encima de la mesa de muchas organizaciones.

Tenía razón Rubén Montesinos mi empleabilidad es mi responsabilidad. No puedo vivir de las rentas siempre, es posible que fuese un trabajador valorado, bien visto, pero me he dado cuenta que no es suficiente para seguir ahí, para que otros profesionales y otras organizaciones sigan contando conmigo. Tengo que darle una vuelta a mi idea de negocio, me toca tirar de introspección aunque duela, y determinar qué puedo hacer ahora y que debo cambiar para que siga siendo rentable.

El teletrabajo está bien para que una empresa siga con su operativa, pero no es tan útil para cambiar proyectos. Aunque si alguién, me hubiera dicho hace tan sólo unos meses que empresas enormes, moles con miles de trabajadores y acostumbradas a la cultura del presentismo y a estar durante largas jornadas en las oficinas calentando sus sillas iban a organizarse en horas para que su colaboradores trabajasen desde casa, y mantuviesen su productividad no lo hubiera creído. Ésto dará, sin duda, un empuje y un cambio en la transformación de muchas organizaciones. Me hace gracia pensar que muchos CEOs que se negaban a lo digital han entrado con pragmatismo y convicción.

Está claro que digitalizarse es relativamente fácil, pero lo complejo es transformarse.

Que manejemos Zoom o Teams no implica que tengamos un nivel óptimo de competencias digitales. Ahora sí, me ha quedado claro que hoy las competencias digitales no son una opción, sino una obligación si queremos seguir siendo ‘profesionales deseables’.

Que mucha gente, desgraciadamente, si no hacemos nada se quedará fuera del mercado laboral para siempre. O rescatamos a las personas o esta crisis económica y social que ya estamos sufriendo no va a tener solución. Se hundirá la sociedad entera, se perderá otra generación. Por encima de todo hay que rescatar a las personas más vulnerables, cueste lo que cueste, se endeude el Estado lo que se endeude. Lo primero son las personas. O nos salvamos todos o nos hundimos todos, pero no hay término medio. Si una vez se rescataron a los bancos, ahora tocar rescatar a las personas.

El trabajo ha dejado de ser un sitio al que vas y se ha convertido en parte de quién eres, de lo que te define.

Que los freelances siempre han ido muy por delante de los trabajadores por cuenta ajena (a pesar de haber perdido en muchos casos un importante volumen de negocio), quizás sea por aquello de su resiliencia, en la mayoría de casos, han sido capaces de enfrentarse a los cambios que ha traído este nuevo mercado laboral rapidamente, reconvirtiendo su actividad de presencial a digital, qué ya utilizaban sus competencias digitales para llegar más lejos, y para hacer llegar su propuesta de valor.

¿Se trata sólo de sobrevivir o podríamos hacer más?

Ojo porque se ha producido un desgaste profesional brutal, y ésto ahora traerá consecuencias, porque ha habido ‘jefes’ (aquí no podría hablar nunca de líderes), profesionales a priori muy inteligentes pero ha quedado claro que no tienen habilidades sociales, y eso ha hecho de la gestión a distancia de sus colaboradores una experiencia nefasta. Tienen que ser conscientes que ahora hay que tratar el ‘síndrome post-covid’. Qué después de ésto, no podrán seguir exigiendo ni contando con sus trabajadores cómo hasta ahora lo habían hecho.

Ha habido falta de humildad en los responsables de gestionar esta crisis, a todos los niveles, porque no han escuchado a los que estában en primera línea o a los que seguíamos trabajando desde casa, muchas más horas, más de las que ya hacíamos en la oficina, el querer que nos percibieran como buenos profesionales, que nos vieran como leales a la marca, el miedo a perder el trabajo como otros cientos de miles de españoles, con todo lo que ello conlleva nos ha hecho alargar nuestra jornada, volvernos locos y locas intentando tenerlo todo para antes de ya, llegar a todo… enseñar a nuestros hijos, hacer de maestros, de amos de casa, de compañeros de juegos, de cocineros… creo sinceramente que nos costará bastante tiempo eliminar este estrés que ya llevamos tatuado en la piel.

El miedo siempre es mal consejero y ha quedado patente en nuestra forma de trabajar durante esta crisis.

No era momento para marcar objetivos ambiciosos, ni de exigir más que antes, mucho menos a corto plazo, era sólo momento de sobrevivir. Y no se trataba sólo de sobrevivir sino de cómo se sobrevive, a costa de qué y de quién.

¿Qué es lo qué más te ha dolido?

Sin duda, la respuesta más repetida, ha sido una y otra vez la falta de miras de nuestra clase política. Es cierto que era algo inesperado, una crisis complicada de gestionar, es cierto que no había experiencias anteriores en las que basar las estrategias, o las que habían no tenían resultados muy positivos, pero eran (y SON) momentos para ESCUCHAR, COLABORAR, CONSENSUAR y SER TRANSPARENTES. 

Y hablando de transparencia, la siguiente réplica más repetida ha sido, la falta de transparencia y honestidad de algunas organizaciones para con sus empleados en sus procesos de comunicación, o debería decir de no-comunicación durante procesos tan dolorosos y de duelo como ERTES, ERES o directamente despidos.

Sin una comunicación clara y constante no habrá avances ni se generará confianza, no se permitirá crear un impacto positivo ni el sentimiento de pertenencia a una organización.

Muchos pequeños empresarios y autónomos se irán al paro llevando en la mochila las deudas contraídas para poner en marcha su negocio, se ha ido por la borda en cuestión de días, el esfuerzo de muchos años, ésto sin duda, es algo que las administraciones públicas no pueden perder de vista, deben echar una mano, o mejor dicho, un salvavidas a esos profesionales que con su emprendimiento y constancia han creado riqueza para este país.

¿Qué habría qué mejorar de cara a futuras crisis?

Las organizaciones deben priorizar la flexibilidad por encima de horarios rigidos.

No deben olvidarse nunca ni dejar de preocuparse por el bienestar físico y emocional de sus trabajadores.

Confianza. Es necesario establecer una relación profesional basada en la confianza y no en la fiscalización o monitorización de las tareas.

Las organizaciones deben establecer sistemas de trabajo basados en objetivos ahora más que nunca y no sistemas dependientes de las horas que estemos pegados a la silla.

Conciliación, esa mentira que nos han vendido. Y que desgraciadamente, ha terminado desquiciando a muchas más mujeres que a hombres, porque la realidad es somos nosotras las que seguimos soportando el grueso en la crianza de los hijos y en las labores del hogar. Estar en casa trabajando 10-12 horas diarias, mientras atiendes a tus hijos, la casa o las llamadas de clientes no es conciliar ni siquiera teletrabajar, es simplemente, trabajar mucho más desde casa.

Marca personal, un invento de marketing o una herramienta a tener en cuenta

Es precisamente en este momento en  el que va a haber más oferta que demanda de profesionales, en el que hay que mostrar y demostrar lo que somos capaces de aportar para que nos tengan en cuenta.

La marca personal ya jugaba un papel muy importante en nuestras carreras profesionales y ahora que volverá a haber un desequilibrio entre la oferta y la demanda, los que más posicionamiento tengan saldrán antes de está nueva crisis. La marca no es ninguna palabra de moda, no es ninguna tontería, y detrás de una marca personal potente, hay además de coherencia como nos recuerda siempre Eva Collado una buena propuesta de valor, constancia y muchas horas de trabajo.

Ahora, más que nunca tu marca personal habla de ti, dice Almudena Lobato que todos debemos plantearnos ¿cómo es esa huella?, ¿cómo es la imagen que tienen de ti los demás?, ¿saben a qué te dedicas y qué puedes hacer por ellos? ¿Saben cómo puedes ayudarles? Si la respuesta es no, o no lo tienes muy claro, probablemente estés perdiendo la oportunidad de visibilizar tu talento, de ponerlo en valor y de permitir que te encuentren como profesional y te conozcan. Es importante que sepas quien es tu público objetivo y dirijas tu comunicación a ellos.

Te resumo: marca o ☠️ . Lo que antes era una competencia transversal ahora es una necesidad básica. Las empresas y los proyectos van a exigir una marca personal consolidada. Y no me refiero al número de seguidores, sino a la propuesta de valor, al mensaje, al dominio de la escena digital, a la flexibilidad, la capacidad crítica y a la capacidad de persuadir. Si quieres hacer un diagnóstico de tu marca para empezar a trabajar en ella, lo primero es que empieces a leer a Guillem Recolons.

¿Qué esperas haber aprendido, si es que has aprendido algo?

Que hay que cuidar mucho nuestra mentalidad, nuestras conversaciones interiores, nuestra resiliencia mental. En estas situaciones es cuando se tiene que ver de qué pasta estás hecho. Por lo tanto hay que estar preparados psicológicamente para este tipo de impactos en nuestras vidas, porque no será ni la primera ni la última vez que un bicho nos venga a desbaratar los planes.

Y es que no hay que esperar a que llegue una crisis para pararte y reenfocar tu modelo de negocio, lo que haces, dónde trabajas, con quién trabajas, sobre todo, si no está alineado contigo y con tus valores. Qué nunca sabrás si es el momento si no lo intentas.

He aprendido que no siempre podemos ganar cómo nos recuerda Enrique Cejudo en uno de sus posts, las crisis, también ésta, todo aquello que no ha salido como esperábamos, aquello que nos ha dolido, es un punto de inicio cojonudo, de verdad, y puede ayudarnos a focalizar en nuestro propósito, a saber qué es lo no queremos y por qué estamos dispuesto a luchar.

 

‘Superar una crisis, no es volver a TENER sino conseguir SER, afrontar cada instante con dignidad, esperanza y sentido de la realidad.

La crisis será lo que hagas de ella’

Álex Rovira

 

 

 

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